Usa jabón de Marsella, vinagre diluido, cera de abejas y aceites vegetales apropiados. Evita limpiadores agresivos que plastifican o opacan. Define frecuencias realistas: aspirado suave semanal, reaceitado trimestral en zonas de alto uso, revisión anual de herrajes. Etiqueta productos, conserva fichas técnicas y prioriza paños de microfibra reutilizables. Pequeños hábitos suman años de vida útil tangible y visible.
Tapizar de nuevo, cambiar cremalleras, sustituir fundas o lijar manchas devuelve dignidad a piezas queridas. Pregunta por repuestos, módulos y planos de despiece al comprar. Fomenta relaciones con talleres locales que conozcan tus materiales. Reparar te conecta con los objetos, reduce residuos y conserva historias, aportando carácter auténtico que ninguna compra impulsiva igualará con el paso del tiempo.
All Rights Reserved.